Las condiciones de vida, las enfermedades y la mortalidad de los humanos han cambiado favorablemente en las generaciones más recientes. Desde el punto de vista de la salud y la expectativa de vida, los cambios más espectaculares han ocurrido debido a los progresos en la higiene y en la medicina.

En la higiene los cambios se iniciaron cuando aprendimos a separar el agua potable del agua servida, además de que logramos defendernos de forma más eficaz de vectores que transmiten enfermedades y predadores. En la medicina la aparición de la cirugía, la anestesia, la asepsia y la antisepsia, la operación cesárea, las vacunas, los medicamentos y los antibióticos, entre los avances más destacados, han modificado el perfil de enfermedades, la mortalidad humana, la fertilidad y así, han venido modificando la composición genética de las futuras generaciones.

Los avances en salud y en higiene derivados de la medicina, son, de hecho, una paradoja a la evolución, porque la evolución históricamente y de una manera lenta ha limitado la capacidad de vivir de los más débiles y enfermos y, por ende, su capacidad de reproducirse y de segregar los genes responsables de las desventajas a la siguiente generación, permitiendo que solo se apareen y reproduzcan los individuos más fuertes. La medicina por su parte, se ha venido oponiendo desde hace siglos a esa selección natural, que como fuerza central de la evolución, toma al débil y enfermo para colocarlo, luego de proveerle cuidados y atención, en mejores condiciones de sobrevivir, de procrear y de segregar sus genes “débiles” a la siguiente generación, causando así una relajación de esa selección natural, que en efecto ha venido modificando sistemáticamente y, a una mayor velocidad que la misma evolución, el acervo genético de nuestra especie.

La genética emergió en el siglo XX como ciencia y las aplicaciones prácticas comenzaron a implementarse a partir de la segunda mitad del ese siglo con el diagnóstico genético y el asesoramiento genético. En el año 2003 se publicó el proyecto del genoma humano, para luego dar paso en el siglo XXI a la llamada era posgenómica, con la cual se han hecho posibles y, de manera sistemática y masiva, el diagnóstico genético, el asesoramiento genético, el tamizaje genético, el diagnóstico prenatal y preimplantación, la terapia celular, la selección de donantes, de embriones, la fertilización asistida, la terapia génica, la edición de genes, la clonación humana y muchos otros métodos de diagnóstico, tratamiento o prevención, que afectarán el perfil de enfermedades humanas y la composición genética de las futuras generaciones.

Cabe preguntarse cómo se afectarán las futuras generaciones con la aplicación de los avances de la genética humana sobre nuestra especie en gran escala?

Vamos a tratar de responder esa pregunta a la luz de las aplicaciones prácticas que tiene hoy la medicina en la salud de los humanos:

Diagnóstico genético

El genoma humano se estima que tiene unos 24 mil genes, de los cuales cerca de 7 mil se han identificado como causantes de enfermedad humana. Existen entonces no menos de siete mil pruebas de diagnóstico genético para identificar la causa de una enfermedad o padecimiento de índole genética. Algunas de esas enfermedades tienen tratamiento y otras, las que no tienen tratamiento, pueden ser prevenidas en las familias donde se presentan, después de identificar el gen y la mutación que las causa. Mediante el tratamiento de las unas y la prevención de las otras es muy probable que el número de personas afectadas, en el futuro mediato, se reduzca, con lo cual debe modificarse el perfil general de las enfermedades y la mortalidad humana.

Por ejemplo, la enfermedad de Pompe, o también llamada Glucogenosis tipo 2, es una condición rara que se debe a la falta de una enzima que permite utilizar el glucógeno, una molécula similar al almidón de las plantas, que contiene muchas moléculas de azúcar encadenadas entre sí. La persona afectada con la enfermedad de Pompe puede recibir tratamiento con una enzima de reemplazo que se infunde periódicamente por vía sanguínea y, aunque la enfermedad no se cura, mejora ostensiblemente la debilidad muscular y respiratoria del paciente y se prolonga su vida. Además, el niño, al presentar dos mutaciones heredadas cada una de sus progenitores, quienes son portadores de la enfermedad, identifica a una pareja de padres en riesgo de tener nuevos hijos enfermos, quienes a través del asesoramiento genético y la información genética que se les suministra, podrán reducir la presencia de nuevos hijos afectados, con lo cual se afectará en el largo plazo la incidencia de la enfermedad.

Asesoramiento genético

El asesoramiento genético es uno de los tratamientos que usan los genetistas para sus pacientes afectados de una condición genética o hereditaria. El tratamiento consiste en suministrar a una persona, los progenitores, o los familiares de alguien quien presenta una condición genética, de información sencilla y suficiente sobre su padecimiento, la historia natural de esa condición a lo largo del tiempo, incluyendo las complicaciones y el tratamiento. Además, se comunica si la condición es o no hereditaria, junto con el riesgo de que repita en los hijos o en otros familiares y los métodos de prevención.

Un ejemplo de asesoramiento genético es el de una pareja consanguínea, primos hermanos, cuyo hijo nació sin fibrinógeno, una proteína esencial en el proceso de la coagulación. La afibrinogenemia (ausencia de fibrinógeno) es una condición genética que usualmente no es compatible con la vida y es, además, una condición hereditaria que se hereda por ambos padres, quienes antes del nacimiento del niño, no sabían de la existencia de la condición y su naturaleza hereditaria, la cual iba a afectar al 25% de los hijos (en promedio, uno de cada cuatro).

El asesoramiento genético es una poderosa herramienta para la desarrollar la autonomía y la auto-regulación, que contribuye a la prevención de nuevos casos de personas afectadas y afectará también a las futuras generaciones de humanos. La pareja, después de recibir el asesoramiento genético, decidió libremente optar por la adopción de un niño sano para evadir el riesgo de tener otro hijo afectado, con lo cual de manera no directa contribuye a la reducción del impacto de esa enfermedad.

Diagnóstico prenatal y diagnóstico pre implantación.

El diagnóstico prenatal es la actividad que permite identificar, antes del nacimiento, una condición genética en el embrión o feto. Existen muchas formas directas o indirectas de realizar diagnóstico prenatal. Dentro de las formas directas se hallan las pruebas que permiten identificar una Trisomía 21 (síndrome Down), mediante el muestreo por cribado de sangre materna o el diagnóstico mediante biopsia placentaria (biopsia de vellosidad corial), o bien muestreo de líquido amniótico (amniocentesis) o de sangre del cordón umbilical (cordocentesis). Una forma más sofisticada permite también identificar diversos tipos de condiciones genéticas por biopsia del embrión antes de su implantación en el útero.

Los métodos indirectos de diagnóstico prenatal incluyen la mayoría de las imágenes diagnósticas que se obtienen durante el embarazo por ultrasonido o ecografía, así como los cribados de marcadores bioquímicos que se pueden realizar durante el embarazo.

Se ha escrito que la aplicación masiva del diagnóstico prenatal junto con el asesoramiento genético cambiará radicalmente el perfil de condiciones genéticas en la infancia debido a la identificación embrionaria y/o fetal de multitud de condiciones genéticas.

Trasplante

Los trasplantes de órganos y de medula ósea han cambiado fuertemente la mortalidad de las enfermedades humanas, otorgándole a los trasplantados, una extensión significativa de sus vidas. El rechazo a injertos trasplantes está mediado por los genes y antígenos del sistema mayor de histocompatibilidad (HLA), con lo cual, la genética hizo un aporte sustancial para lograr una mejor tasa de éxito y no rechazo.

Terapia celular (células madre)

La terapia celular a través de las células madre y la reprogramación de estas hacia algunos tejidos, como son la piel, la médula ósea y/o las células musculares, incluyendo las del corazón, han permitido el reemplazo de aquellas células alteradas o muertas con otras nuevas que contribuyen a la restitución, reparación o reemplazo de un tejido dañado, otorgándole a los enfermos cambios en la calidad o extensión de la vida.

Fertilización asistida

Millones de parejas en el planeta, quienes presentan infertilidad o dificultad para llevar su embarazo al final se han beneficiado de las técnicas de reproducción asistida, incluyendo la donación de óvulos y espermatozoides, la donación de embriones, la fertilización in vitro, del útero subrogado y hasta el diagnóstico pre-implantación, métodos que permiten sobreponerse a barreras biológicas de la fertilidad, a condiciones genéticas o anomalías congénitas de los órganos reproductores.

Clonación humana

La clonación humana, proscrita en todas las legislaciones del planeta, pudiera ser una solución médica para aquellas parejas que quisieran conocer a hijos desaparecidos por situaciones trágicas o ante una catástrofe planetaria que afectara a la humanidad como un todo, o bien para poder poblar con seres humanos y otros seres vivos algún planeta distante.

Terapia génica

La terapia génica es el procedimiento que intenta reemplazar un gen que no funciona correctamente por uno nuevo y de origen humano para curar o atenuar el impacto de una condición genética. Después de muchos años de experimentación se augura el tratamiento curativo con un gen de reemplazo para hemofilia A y B, así como para la anemia de células falciformes, esta última una condición frecuente en algunas latitudes del planeta.

Edición de genes

La edición génica pretende la reparación de un gen específico en el sitio puntual donde presenta un daño y sin reemplazarlo completamente como en la terapia génica. Este método parece prometedor para intentar resolver algunas enfermedades o condiciones humanas donde los tejidos son accesibles y sus células son fáciles de obtener y manipular.

Terapia anti sentido

La terapia anti sentido está dirigida a modificar la función excesiva de un gen humano a través de un ARN artificial que bloquea o modifica a un ARN disfuncional que se produce en cantidades no fisiológicas. La terapia anti sentido será un ejemplo de medicina de precisión que está dirigida a resolver una enfermedad específica modificando la expresión de un gen.

Manipulación genética

La manipulación genética es el conjunto de procesos que, utilizando herramientas de la genética humana, intenta cambiar el genoma y la expresión de los genomas, a través de ofrecer nuevas y mejores condiciones de salud y de vida a los seres humanos. Si bien la manipulación genética es tan antigua como la misma humanidad, cuando se selecciona pareja de acuerdo con gustos o criterios del fenotipo, la aplicación masiva de la genética en nuestra especie, como se observa en todas las metodologías anteriores.

En conclusión, se espera que con la aplicación de las herramientas de la genética humana se modificará de manera indirecta la composición genética de las futuras generaciones de humanos, con cambios en el perfil de las enfermedades, en la fertilidad y en la mortalidad humana. Si bien estos cambios son principalmente indirectos, existe la preocupación sobre si esa búsqueda del humano de vivir cada vez más y con una razonable salud, así como de tener descendientes con un menor número de condiciones congénitas y padecimientos genéticos nos llevará por una “pendiente resbaladiza” de la búsqueda de la perfección y la no enfermedad. Para evitar esto se requieren sociedades donde el conocimiento sea difundido con libertad y que ejerza los controles éticos y sociales suficientes para que los avances y su aplicación sean ampliamente aceptados y tengan una justificación apropiada.

 

By, Carlos M. Restrepo, MD, PhD.

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